dimarts, 15 de maig del 2018

DE REPENTE, CAMBIOS


Resultat d'imatges de swaziland eSwatiniMi época de estudiante fue breve. A los catorce años acabé bachillerato y me puse a trabajar. No me supo mal. Hacía poco que, en una visita a la Feria de Muestras de Barcelona con mis padres y unos bocadillos en la bolsa, en el pabellón del Canadá había descubierto con horror que la bandera canadiense que me hicieron memorizar había cambiado. La que yo estudié era roja, con la Union Jack en el ángulo superior más cercano al mástil. En cambio, la que ondeaba en el stand tenía tres franjas verticales: dos eran rojas, y la central, blanca y el doble de ancha que las otras. En medio, una hoja de arce también roja.

Me mosqueé sobremanera. Los del pabellón me dieron unos cuentos folletos, sobre Canadá en general y sobre su bandera en particular. Desde 1965 era la nueva enseña del país y estaban promocionándola por el mundo. Saltaba a la vista que era más bonita y armoniosa que la anterior pero a mí aquel cambio me indignaba. ¿Para qué había memorizado yo la bandera canadiense?¿Para que ahora me la cambiasen por otra?.

¿De qué me servía todo lo estudiado si luego se lo iban a pasar por el forro? Si Canadá había cambiado su bandera, otros países podían hacer lo mismo. ¡Y vaya si lo hicieron! En las décadas siguientes muchos se dedicaron a modificarlas con total impunidad. Y no sólo las banderas: ¡también sus nombres!. Conocía el caso de Tailandia, que se había llamado Siam hasta finales de los cuarenta, un cambio que hacía que a menudo me preguntase por qué, si Siam ya no se llamaba así, seguíamos hablando de 'hermanos siameses' y no ya de 'hermanos tailandeses'. Pero el lío se multiplicó: Pakistán Oriental pasó a ser Bangladesh, Ceilán se convirtió en Sri Lanka, Rodesi se esfumó para convertirse en Zimbaue, Dahomey hizo lo propio y pasó a llamarse Benín... Fue un no parar.

El último cambio fue hace tres semanas. El 19 de abril, el rey Mswati III de Suazilandia (la última monarquía absoluta de África), decretó que, para celebrar los cincuenta años de independencia, en adelante se llamarán Reino de eSwatini. El motivo alegado es que, en inglés, 'Swaziland' se parece a 'Switzerland' (Suiza) y muchos extranjeros de despistan. ¿Cómo no, si hay memos que confunden Autria con Australia, y viceversa? Lo que más me fascina es la e minúscula inicial, previa a la S mayúscula. Pasa como con eBay, eCommerce, eBook... ¡El Reino de eSwatini! He ahí una monarquía molona-molona.

Quim Monzó a Seré Breve del Magazine 
de La Vanguardia del 13/04/18

dijous, 10 de maig del 2018

dimecres, 9 de maig del 2018

COLLITA FESTIVAL DE MALAGA 2018


Del 13/04 al 22/04 tingué lloc la 21ena. edició del Festival de Màlaga. Un festival que va engegar amb el film inaugural del sr. Mateo Gil -fins ara director una mica de gènere- amb la comèdia romàntica Las Leyes de la Termodinàmica, un experiment entre ficció i documental amb la física pel mig que no va acabar de convèncer ni a crítica ni a públic.

El festival va premiar la trajectòria de personalitats com Guillermo del Toro, Juan Antonio Bayona, Rodrigo Sorogoyen, Monica Randal o Paco Delgado amb respectius premis honorífics.

A l'hora de destacar films... 
  • bona collita de films catalans: Les distàncies (Elena Trapé), Ana de Día (Andrea Jaurrieta), Mi querida cofradía (Marta Díazde Lope), Formentera Lady (Pau Durà) o El mejor verano de mi vida (Dani de la Orden)
  • elevada presència femenina en la programació, a més de les anomenades: Diana Toucedo, Mertixell Colell, Mar Coll, Belen Funes, Bárbara Farré, Sofi Escudé i Liliana Torres...
  • La sempre benvinguda nova peli de David Trueba: Casi 40, amb el retrobament, més de 20  anys després, dels protagonistes de La Buena vida: Fernando Ramallo i Lucía Jiménez, precisament film debut del sr. Trueba.
  • Molt destacables: Trinta Lumes (Diana Toucedo), Matar al padre (Mar Coll) o Con el Viento (Meritxell Colell)
  • Altres pelis destacables: Memoria de un hombre en pijama (Carlos Fernández de Vigo), No dormirás (Gustavo Hernández), I hate New York (Gustavo Sánchez) o Jefe de Sergio Barrejon)
Pel que respecta al palmarés, la més premiada fou Les distàncies: amb els premis a Millor Pel·lícula, Millor Direcció (Elena Trapé) i Millor Actriu (Alexandra Jiménez) [ex aqueo amb Valeria Bertuccelli de La reina del miedo]. Millor actor Javier Rey per Sin Fin i Premi Especial del Jurat per Casi 40 (David Trueba) i La reina del Miedo.


Pel que respecta a la secció de films espanyols més arriscats (ZonaZine) la guanyadora fou Con el viento (Meritxell Colell)



dimarts, 8 de maig del 2018

EL SR. DAVID SIMON PREPARA SERIE SOBRE LA GUERRA DEL '36

Resultat d'imatges de david simon guerra civil

Per a molta gent, The Wire és la millor sèrie de la televisió; per a mi, si no estigués Twin Peaks o Lost també diria el mateix ... almenys, estem d'acord en que és una de les millors. Si encara no l'heu vist, ja tardeu!

El seu creador fou el sr. David Simon (responsable d'altres sèries posteriors com The Deuce o Treme) ha posat l'ull en la Guerra Espanyola del '36 i en farà una sèrie.

Amb la coproducció de Mediapro i amb el nom de A Dry Run (que podem traduir com 'simulacre' o 'assaig general') la sèrie vol parlar dels brigadistes que van venir dels EEUU a Espanya per a defensar la democràcia i lluitar contra el feixisme. El títol respon a la idea de que, per a molts, la Guerra Espanyola va ser el preludi o l'assaig de la II GM, que just començava quan la d'aquí acabava.

Sembla ser que el mateix sr. Simon va tenir algun familiar que participà en la Guerra a la penínsul·la.

Tot i que encara està en una fase de producció molt inicial, la sèrie serà rodada en anglès i tindrà 6 capítols d'una hora cadascun; potser hauríem de parlar més de mini-sèrie que de sèrie convencional. 

El responsable de The Wire estarà rodejat dels mateixos guionistes que en aquella sèrie de referència: George Pelecanos i Dennis Lehane.

En declaracions del mateix David Simon la sèrie oferirà una "narrativa convincent i tràgica" amb clares intencions de crítica política en afirmà que quan "la República espanyola fou amenaçada, el capitalisme va escollir la tirania". Tenint en compte la trajectòria del responsable el realisme serà allò predominant.

Òbviament, els casposos hereus del generalíssim que a l'infern estigui, no trigaran ha mostrar-se en contra de la producció, aixecant les suposades banders de la manca de parcialitat i bla, bla, bla ... però és que les intencions són clares: no es pretén ser imparcial; el projecte pren partit des de ja.

L'esperem amb ganes!

dilluns, 30 d’abril del 2018

LA FONTANA DI TREVI


Desde el 1 de este mes las monedas que los visitantes tiran a la Fontana di Trevi ya no van a parar a Cáritas. Ahora se las queda el Ayuntamiento romano. En octubre aprobaron la norma de acaba de entrar en vigor. El dinero recogido lo invertirán en proyectos solidarios. Pero también los invertía en proyectos solidarios Cáritas, que tiene en la ciudad albergues para los sintechos, comedores para los pobres, asistencia sanitaria y centros de formación profesional para los desempleados. ¿Qué cambia? Supongo que el Consistorio quiere tener mayor control del destino de ese dinero.

Son casi un millón y medio de euros al año, en monedas de euro pero también esterlinas, de dólar, de yen... Cada día pasan por la Fontana más de ocho mil turistas. Se hacen selfies, esquivan a los vendedores de souvenirs y luego cumplen con el ritual: girarse de espaldas a la fuente, cerrar los ojos y echar la moneda hacia atrás. Dice la leyenda que si lo hacen, algún día volverán a la ciudad. La tradición tiene su origen en la época en que el agua de la Fontana todavía era potable, de las mejores de Roma al no ser calcárea. Si algún muchacho iba a ausentarse de la ciudad, su novia lo llevaba a beber un vaso, que luego rompían, y así se aseguraba su fidelidad. Ilusa.

En la Rambla de Barcelona sucede algo parecido, pero menos brillante, con la fuente de Canaletes. El visitante que bebe su agua regresará algún día a la ciudad, dicen. Aunque, como sucede a menudo, algunos beban agua de la fuente de Canaletes y, luego, de regreso a su país, al cabo de nada se peguen un trompazo con el coche y digan adiós para siempre a este valle de lágrimas. 

Pero la promoción que ha tenido al Fontana di Trevi supera la de culaquier otra tradición similar. Desde que en los años cincuenta se rodó Tres monedas en la fuente -dirigida por Jean Negulescoy con una linda canción interpretada por Frank Sinatra-ha aparecido en un sinfín de otras películas. La más conocida de la cuales es La dolce vita, en la que Anita Ekberg se baña en el estanque mientras Marcello Mastroniani la contempla entre perplejo y embelesado. A mí, de todas, la que más me gusta es una de 1961, Totótruffa, en la que el gran actor napolitano Totó detecta a un guiri incauto, finge ser propietario legal de la Fontana di Trevi y, tras negociar un precio, se la vende. Así es como todos deberíamos agasajar siempre a los turistas, sea en Roma o en Marina d'Or.

Quim Monzó a Seré Breve del Magazine
de La Vanguardia del 29/04/18