dimecres, 10 d’abril de 2019

UNA NOCHE PREPARE LA CENA Y ABRI CHAMPAN...


Resultat d'imatges de juntos pero separadosUna noche preparé la cena y abrí champán para celebrar la vuelta de Kei de una gira con su quinteto. Me gustaba mucho cuando Kei se atrevía a beber un poco y sus ojos volvían a brillar hermosos. El alcohol le hacía un efecto inmediato, como si su cuerpo precisara de una dosis leve para dejarse ir. Sin embargo, esa noche se echó a llorar tras el primer sorbo y me preguntó si no era cierto que habíamos dejado de amarnos.

Nos separamos de manera sencilla, con la descompresión de los astronautas cuando regresan a la Tierra. Yo me instalé en el estudio y ella podía disponer de mí en la cercanía. A los niños les bastaba con cruzar el jardín para estar con su padre. En las ausencias de Kei, los niños quedaban bajo mi protección, pero la autonomía nos sentaba bien, parecía abrir espacios propios, y hasta volvíamos a reír alguna noche cuando nos juntábamos para cenar, sin esa disciplina obligatoria de las parejas. 

Los niños notaban la separación de una manera sutil, pero no planteaban preguntas ni dudas. Sabían que siempre podían encontrar al padre en el estudio o, como decían ellos, en su ratonera. Los pocos que conocían la situación, entre ellos Animal y Martán, tampoco se aclaraban del todo por más que me vieran relajado y afable. A mí vuestra separación me la tenéis que explicar sobre un plano, tío, se quejaba Animal, porque no entiendo nada. Vivís juntos, criáis juntos a los niños, coméis juntos, laváis la ropa juntos, pero estáis separados. Cojones, pues a ver si me separo yo de alguna tía así.

David Trueba (2017:372-373) Tierra de campos