
Casos como estos hay montones, en el mundo entero. Sólo en Estados Unidos se registra anualmente un promedio de cuarenta muertes de niños por esa causa. En la prensa italiana, el psiquiatra Vincenzo Villari explica que se trata de "amnesia parental" y que, a lo largo de la vida, las acciones repetidas de forma automática nos desconectan de la cotidianidad: "Es como si se activara el piloto automático, que hace que olvides incluso lo más querido que tienes en el mundo".
De modo que el Gobierno italiano ha determinado que las sillitas infantiles de coche incorporen a partir de ahora una alamra antiabandono. El decreto lo ha firmado la ministra de infraestructuras y Transporte del lindo estado transalpino. Será obligatoria desde el instante en el que lo publique la Gazzetta Ufficiale della Repubblica Italiana (el BOE de aquel país). Si no llevas la alarma, las multas irán de los 81 a los 326 euros y, si reincides, suspensión del carnet de conducir.
La idea parece buena para la gente normal, la que realmente se despista y entra en esa amnesia parental de la que hablan los psicólogos. La única duda es: los que son capaces de ir a tomar copas y dejan a sus críos dentro del coche mientras ellos se pasan horas en el bar ¿realmente comprarán esos dispositivos antiabandono? Igual hay gente con una amnesia parental tan vasta que, con multas o sin ellas, también se olvidarán de instalarlos.
Quim Monzó a Seré Breve del Magazine
de La Vanguardia del 03/11/19
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