dimarts, 7 de juliol del 2026

"DESDE LA ANTIGÜEDAD ES COSTUMBRE..."


 

Desde la antigüedad es costumbre considerar que lo idéntico, lo homogéneo o lo igual deben dominarla escena. Se ha pasado a cuchillo a lo otro, a todo lo que es diferente, a lo extraño, a lo hetereogéneo, a lo singular. Ha sido una lucha a vida o muerte que todavía hou persiste. La tradición heredada creyó que lo permanente y lo universal, lo objetivo y lo inmóvil tenían que defenderse a capa y espada porque todo lo que olía a 'tiempo' y, por lo tanto, a transformación o caducidad resultaba insoportable. ¿Por qué¿ ¿Qué razón hay para que el aroma del tiempo no pueda tolerarse? La respuesta está clara: todo lo que tiene sabor a trasformación, a ambigüedad y a pluralidad inquieta y desencadena el vértigo.

Joan-Carles Mèlich (2025:157). 
El escenario de la existencia